Pastor cristiano, les dijo que su amiguito era el espíritu santo



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Hoy te contaremos una historia real y perturbadora, se trata de un crimen. 

En la ciudad de Oaxaca, fue detenido un hombre, acusado de haber engañado a dos hermanas menores de edad. Al llegar a la comandancia de policía, las sociedad entera se impresionó al saber que el detenido, de nombre Alfredo Huerta Zavala, de 45 años de edad, era un reconocido pastor cristiano.

El acusado se hacía llamar inocente; sin embargo, las víctimas aseguran que ese hombre abusó de ellas desde hace más de 4 años.

La familia de las niñas es muy humilde y devota, por lo que los padres, a manera de apoyo, preferían llevar a las pequeñas a su iglesia, en lugar de asistir a una guardería.



Durante 4 días a la semana, las pequeñas realizaban servicio social en su congregación. Actualmente tienen 13 y 14 años, pero en el tiempo en que empezaron los abusos, las pequeñas tenían 9 y 10 años de edad.

En la declaración original de las víctimas, las niñas aseguraron que el pastor Alfredo Huerta Zavala, las manipulaba, haciéndoles creer que debían dar “amor oral” al pastor, pues era lo que Dios quería, era su “deber cristiano”.

Según la declaración oficial, en varias ocasiones el pastor dijo a las niñas: “este es el espíritu santo, mételo a tu boca”.

Los abusos se prolongaron por varios años, hasta que la mayor de las hermanas (de 14 años de edad), una adolescente destacada en la escuela, hablo con una de sus compañeras, quién a su vez comentó los hechos a su maestra. Así empezó la investigación.

Gracias a esto, los padres de la menor se enteraron de los lamentables acontecimientos. En ese momento, el papá de las niñas, golpeó al pastor hasta dejarlo inconsciente. La madre se encargó de hacerle saber la noticia a todos los miembros de la congregación y en poco tiempo, más de 200 personas estaban reunidas afuera de la de la comandancia de policía. Desgraciadamente, no estaban para apoyar a las víctimas, sino para exigir la liberación del pastor, quien aseguraban era una excelente persona, a pesar de las acusaciones.

Sin embargo, los padres no estaban dispuestos a retirar la demanda.

A pesar de la presión por parte de los miembros de la iglesia, ellos no desistieron de la demanda. Estaban decididos en castigar al pastor que abusó de su confianza y de sus hijas.



Afortunadamente, después de 3 meses de juicio y varios intentos de corrupción por parte de los directores de la iglesia y los fieles creyentes, las autorida sentenciaron al pastor a 45 años de prisión sin derecho a fianza.

Después de la condena, la iglesia cristiana emitió una declaración reprobando las acciones del pastor Alfredo Huerta Zavala; sin embargo, tan solo algunos días antes, esa misma iglesia intentó liberar al responsable, por medio de sobornos y actos de corrupción.

Ese hombre utilizó la fe de dos inocentes niñas para satisfacer sus instintos más bajos. Eso es imperdonable. Alfredo Huerta merece la cadena perpetua. Afortunadamente, en prisión será tratado de la misma manera en que trato a esas niñas.




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