Nadie fue al cumpleaños de su nieto y ella se descargó en Facebook, ¡mira lo que pasó después!



Enlaces patrocinados







Gerald Hamilton es un niño de 9 años originario de Indiana, Estados Unidos quien tuvo un cumpleaños muy singular, gracias a ello es conocido en todo el mundo.



Todo inició cuando su madre y su abuela planeaban su fiesta de cumpleaños. Gerald estaba muy emocionado pues 12 de sus 30 compañeros de clase habían aceptado ir al evento. Para él la escuela era un gran desafío, se había sometido a 5 cirugías de expansión de cráneo y cerebro lo que le hacía aprender más lentamente que el resto de los niños, tenía pocos amigos pero los apreciaba mucho. 



Cuando llegó la hora de iniciar la fiesta Gerald estaba nervioso, era la primera vez que celebraría su cumpleaños después de haber pasado tanto tiempo en el hospital, revisó que todos los detalles como las bolsitas de dulces y regalos estuvieran listas …pero nadie llegó a su casa. Dieron las 2 de la tarde, las 3 y a las 4 su madre le dijo que había que partir el pastel pero él quería esperar un poco más por si alguien llegaba y nadie apareció.

Su madre y su abuela estaban deshechas, de él ni hablar, se encerró en su habitación y lloró por horas. Ellas le marcaron a los padres de los niños que iban a ir y recibieron como excusa que no asistieron porque Gerald era diferente y no querían que sus hijos se juntaran con niños así. 



Fue entonces cuando la abuela del niño tomó cartas en el asunto, relató toda la historia en un post de Facebook y agregó que su nieto sólo quería tener amigos, que era un muy buen niño, gentil, amoroso y que siempre terminaba jugando solo. Fueron cuestión de horas para que esa publicación se viralizara en internet. Llegó a las autoridades municipales de Indiana y a varios rincones del mundo por las miles de veces que fue compartida.



En los días posteriores Gerald comenzó a recibir juguetes y tarjetas de varias partes del mundo, además de Estados Unidos estaban tarjetas de Vietnam y otras de Londres. En el municipio le hicieron otro pequeño convivio y hasta jugó con los perros policías. Lo que inició como el peor cumpleaños se convirtió en el mejor gracias a la ayuda del mundo entero. 

“Esto solo demuestra que hay buenas personas ahí afuera, con compasión y amabilidad por otros”, declaró la abuela del pequeño. 



Recomendados